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domingo, 28 de marzo de 2010

La Increíble historia de "el Gordo" que se salvó del tsunami en Pichilemu

Un milagro, no hay otra palabra para describir lo que le sucedió a Ricardo Vivanco, quien trabaja como operador de el Tagadá en los juegos "Felicilandia", que todos los años se instalan en Pichilemu.

Haciendo caso omiso a lo que decía Carabineros y Bomberos de Pichilemu, un grupo de amigos baja hasta la playa principal del balneario, que hace pocos instantes había sido devastada por el tsunami. Los amigos, en evidente estado etílico, se embarcan en una aventura que pudo traerles consecuencias fatales. Es tanta, la osadía de los personajes que la mujer que los acompaña se sienta en una silla de playa que encuentra tirada en la arena.

Fue en ese momento que se dieron cuenta que venía una nueva ola. Los aventureros arrancaron de la fuerza del mar, pero uno de ellos quedó atrás. En ese momento, Ricardo se mete el celular en su bolsillo para arrancar. Trata de subir, pero la ola lo bota, peligrosamente se acerca un bote que había sido arrastrado por la fuerza del mar. "El gordo", se ve atrapado en contra el muro blanco, tan típico de Pichilemu y el mar. En las imágenes se ven todos los objetos que chocan con el cuerpo de este aventurero. Su amiga llora por no poder rescatarlo y otro de sus compañeros le explica como salir, pero no lo ayuda en este intento.

Finalmente todo se presta para la broma y sus amigos sólo atinan a decir: "¡Estai vivo Maluco!". Una irresponsabilidad que pudo costarle la vida a este trabajador. Una historia que tuvo un buen final, pero que pudo engrosar la lista de los fallecidos en nuestro país a causa del maremoto.
Este es el impresionante video.

sábado, 27 de marzo de 2010

Terremoto de Chile causó en Japón daños por 50 millones de euros

27 de Marzo de 2010

La Agencia Meteorológica nipona emitió su mayor alerta de maremotos en 17 años para gran parte de su costa del Pacífico, donde fueron evacuadas centenares de miles de personas.


Los tsunamis creados por el terremoto de 8,8 grados en la escala de Richter ocurrido en febrero en Chile causaron daños por 6.260 millones de yenes (50 millones de euros) a la industria pesquera de Japón, informó este sábado la agencia local Kyodo.
Las instalaciones más afectadas fueron criaderos de vieiras, ostras y algas marinas en Miyagi e Iwate, dos provincias en la costa norte del Pacífico donde se registraron las mayores mareas tras el violento sismo del 27 de febrero pasado en Chile.
Los daños fueron especialmente elevados en Miyagi, cuyas autoridades los cifraron en 4.130 millones de yenes (33,28 millones de euros), según indicó hoy la Agencia Pesquera de Japón.
Las autoridades de esas dos provincias han pedido al Gobierno japonés la declaración de áreas afectadas gravemente por los tsunamis, de forma que puedan recibir ayudas en caso de desastres naturales.
Un día después del terremoto de Chile, la Agencia Meteorológica de Japón emitió su mayor alerta de tsunami en 17 años para gran parte de su costa del Pacífico, donde fueron evacuadas centenares de miles de personas, aunque al final las olas fueron menores de lo temido y no hubo víctimas mortales.
Las mayores olas se registraron en la localidad de Otsuchi, en la provincia de Iwate, con hasta 1,5 metros de altura.

viernes, 19 de marzo de 2010

martes, 16 de marzo de 2010

Struck in tsunami

700 muertos

Terremoto y tsunami en Chile dejó 700 muertos, según gobierno

AP | SANTIAGO, Chile

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CONCEPCIÓN, Chile.- Varias familias salieron por temor a las calles tras la réplica de 6,7 que se registró la noche de ayer.


El terremoto y tsunami del 27 de febrero dejó unos 700 muertos entre las víctimas identificadas y los desaparecidos y daños por alrededor de 25.000 millones de dólares, según el gobierno.

Una nueva fuerte réplica el lunes en la noche en la región del BíoBío de magnitud 6.7 alarmó a los habitantes de esa región a unos 500 kilómetros al sur pero no se informó de nuevos daños a la ya muy deteriorada infraestructura.

La estimación sobre víctimas la hizo el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, en declaraciones a la televisión estatal en las que señaló que a los 500 muertos identificados hay que sumar unos 200 desaparecidos.

En términos económicos esta es la peor catástrofe que ha sufrido Chile, afirmó Hinzpeter.

Precisó que los daños serían por 30.000 millones de dólares, pero que a ese monto hay que restarle entre 5.000 y 8.000 millones de dólares por seguros comprometidos.

Hernán de Solminihac, ministro Obras Públicas, dijo el martes que las estimaciones aún preliminares confirman que la reconstrucción de la infraestructura de las obras públicas demandará unos 1.460 millones de dólares. Agregó que los puentes cortados son una de las prioridades, pero que tomará al menos un año reponerlos.

sábado, 13 de marzo de 2010

Chile: sismo deja daños por $us 30.000 millones

Chile: sismo deja daños por $us 30.000 millones

Por Agencias - Agencia - 13/03/2010


Sebastián Piñera recibe los honores militares a su llegada al Palacio Presidencial de la Moneda, ayer.  - Ap   Agencia

Sebastián Piñera recibe los honores militares a su llegada al Palacio Presidencial de la Moneda, ayer. - Ap Agencia

Santiago de Chile | Agencias

Una estimación inicial del gobierno del presidente Sebastián Piñera apunta a que los daños por el devastador terremoto y tsunami de febrero y por la serie de fuertes réplicas alcanzarían a los 30.000 millones de dólares.

El ministro de Hacienda, Felipe Larraín, señaló que un cálculo preliminar indica que los daños ascenderían a esa suma, pero que no todo ese monto corresponde al fisco. El anterior gobierno de la presidenta Michelle Bachelet calculó que en infraestructura y locales hospitalarios los destrozos eran de unos 5.000 millones de dólares.

Además de los destrozos en al menos unas 500 mil viviendas, en carreteras y hospitales, muchos colegios y escuelas resultaron destruidos o severamente dañados por lo que hay aún 1,25 millón de estudiantes de enseñanza básica y media sin clases, según informó el ministro de Educación, Joaquín Lavín.

Por lo menos 497 personas murieron durante la catástrofe y aún no se aclara el número de desaparecidos.

Al menos media docena de nuevos temblores se han registrado en las primeras horas de ayer en Rancagua donde el jueves se registraron 17 réplicas, informaron las autoridades y los servicios sismológicos.

Piñera dijo ayer que Chile es más pobre porque perdió medio millar de vidas por causa del terremoto.

En su primera rueda de prensa luego de asumir en la víspera la presidencia por los próximos cuatro años, Piñera señaló que "definitivamente es verdad" que Chile es más pobre que hace algunas semanas porque, "hemos perdido muchas vidas humanas y ese número va a aumentar porque hay muchos que están muertos, pero no se han podido identificar, que se sumarán a la crítica situación y hay muchos que están desaparecidos y pueden haber muerto".

"Estimamos que las pérdidas que este terremoto y maremoto ha dejado en nuestro país van a alcanzar varias decenas de miles de millones de dólares y, por lo tanto, somos un país más pobre por la pérdida de vidas, somos un país más pobre por las pérdidas económicas", dijo.

Añadió que "también siento que somos un país más rico porque el pueblo chileno ha demostrado una vez más su temple, su coraje, su unidad y su fuerza para recuperarnos".

Disculpas a los presidentes

Sebastián Piñera confesó ayer que "jamás" pensó que iba a dejar "plantados a todos los presidentes de América Latina", en referencia a la agitada ceremonia del traspaso de mando que vivió el jueves a causa de los temblores.


Piñera explicó que el jueves "había invitado a la mesa" a los presidentes de Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú, Paraguay y Uruguay, y al príncipe de Asturias, pero no pudo acompañarlos. "Le quiero pedir una disculpa a los presidentes de tantos países amigos, porque ayer no pude almorzar con ellos. Les expliqué que el deber de un Presidente es estar cerca de donde están los problemas, cerca de donde está la gente sufriendo", señaló.


A causa del terremoto, Piñera había planificado una investidura austera y sustituido el tradicional almuerzo de gala por uno de trabajo, para explicarles a los mandatarios extranjeros la situación en la zona devastada por el terremoto y las labores de reconstrucción.

Sin embargo, este acto tampoco pudo celebrarse como estaba previsto. El Presidente chileno les mostró una presentación digital y a continuación tuvo que marcharse hacia Rancagua, localidad situada a 90 kilómetros al sur de Santiago, para evaluar los daños ocasionados por los fuertes sismos.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Escaso de la cerveza en Chile

El sismo hace escasear la cerveza en Chile



A 10 días del terremoto y el tsunami que devastaron a la zona centro sur de Chile los efectos colaterales de la catástrofe siguen apareciendo, y uno que preocupa a muchos es la drástica disminución de la oferta de cerveza en la capital Santiago y sus alrededores.
El movimiento de 8,8 grados en la escala de Richter no tuvo distinción para hacer sentir sus efectos y las dos máximas compañías cerveceras del país vieron afectadas sus plantas en Santiago, disminuyendo su capacidad productiva.
Así, Cervecera CCU y Cervecería Chile no pudieron mantener los niveles que las transforman en abastecedoras de casi el 90% del mercado y la alarma empezó a cundir entre los distribuidores, comerciantes y consumidores.
“Realmente la distribución no ha sido buena y nos avisaron que por favor vendiéramos pero tratáramos de hacerla durar. Puede que nosotros nos veamos complicados”, le dijo a BBC Mundo Pablo Villalba, dueño de la botillería El Cielo, una de las más reconocidas de Santiago.
El Cielo trabaja sólo con las marcas de Cervecería Chile -menos afectada que CCU- y por eso no ha tenido tantos problemas, aun cuando sus encargados saben que al actuar también como proveedores al por mayor pueden llegar a tener inconvenientes si es que la oferta no se normaliza.
El caso de esta gran distribuidora se repite en otros expendios más pequeños, como una botillería de barrio en que igualmente debieron extremar recursos para no ver sus refrigeradores vacíos.
“Está muy complicado porque sencillamente no nos llegó. Nosotros pudimos comprar por nuestra parte, compramos 200 cajas, y lo que queda es lo que se ve ahí, cuatro cajas más lo que está en los coolers. Nada más”, le relató a la BBC Ignacio, encargado del negocio.
Sed y preocupación
Prácticamente a cualquier hora las mesas apostadas sobre las veredas del barrio Bellavista están con gente comiendo y bebiendo casi exclusivamente cerveza, aunque el panorama ha ido cambiando tras el terremoto del 27 de febrero.
La escasez se hizo sentir en los locales y los esfuerzos para mantener los stocks derivaron en un alza de precios, según le explicó a BBC Mundo Nelson Bustos, propietario del local Persefoné.
“Los clientes no han tenido problemas, la única diferencia es que suben los costos en todas partes, y de por sí se está jugando con los precios. Uno está comprando a minoristas, ellos son revendedores, por ende uno compra más caro y tiene que vender más caro”, indicó.
Esta situación llevó a que botellas de un litro que valían entre $990 (unos US$2) y $1.500 (unos US$3) subieran en forma pareja a los $2.000 (unos US$4), con el consiguiente impacto para los clientes.
“La pérdida de ellos no es culpa de nosotros, si es escasez, es de ellos, y nosotros no tenemos que pagar el precio de su derrumbe”, criticó Esteban.
“Al final estamos todos sufriendo por la cuestión”, se lamentó por su parte Miguel.
No se va a acabar
En Cervecería Chile aún no tienen una fecha exacta para normalizar su funcionamiento tras ver inutilizada la máquina para lavar envases, pero se estima que con apoyo desde Argentina la producción puede ir normalizándose.
En tanto, Cervecera CCU Chile informó este martes mediante un comunicado que empezó a aplicar un plan de contingencia que incluirá duplicar la producción de la planta en Temuco (a unos 677 kilómetros al sur de Santiago) e importar cerveza desde CCU Argentina.
Cincuenta camiones ya viajaron desde el país vecino a Santiago, y en la gerencia de asuntos corporativos de la compañía estiman que la producción normal se retomará en un plazo de “dos a tres meses”.
Por lo pronto, “la cerveza no se va a acabar”, según dijeron a la BBC.
Via: BBC

domingo, 7 de marzo de 2010

Así quedaron las bodegas después del terremoto en Chile


Así quedaron las bodegas después del terremoto en Chile
web
 
 
Mosto, un sitio especializado en vino y viñas de Chile, realizó un detallado informe tras el terrible terremoto que sacudió al país vecino. Enterate qué pasa del otro lado de la cordillera en plena vendimia.

El terremoto que sacudió Chile el pasado 27 de febrero –y que se agravó con el posterior tsunami, cobrando la vida de al menos 800 personas– afectó también numerosos viñedos y bodegas de Curicó, Maule y Bío Bío. Los periodistas  Álvaro Duque y Daniel Greve de Mosto.cl realizaron un exhaustivo informe sobre el estado de las bodegas y los viñedos.


Son pocas las vidas que la industria del vino tiene que lamentar, y eso es una razón para respirar profundo, detener un poco la máquina, reflexionar, agradecer. Pudo haber sido peor. Los 8.8 grados de latigazo terrestre con los que nos castigó la placa de Nazca colisionando con la Sudamericana pudo haber dejado peores grietas, fisuras más profundas, dramáticas. En Mosto hicimos un scanner de norte a sur para constatar las pérdidas humanas, el daño producido en viñedos y bodegas, el real impacto del movimiento en la cosecha vigente, cómo todo este drama afectará la calidad de los futuros vinos y de qué manera alterará los precios. Los que están de pie y los que están levantándose, en las siguientes líneas.
Zona costera
Jamie Verbraak, de Casa Marín, dijo que no hubo vidas que lamentar, pero que su Casona de Lo Abarca –que ya había resistido varios terremotos– no pudo con éste y que, lamentablemente, se hizo inhabitable. Sobre los vinos, pérdidas menores. Por su parte, Soledad González, jefa de marketing de Casas del Bosque, aseguró que no tuvieron daños en las bodegas y en los viñedos, por lo que la viña y el sector turístico siguen funcionando con un cien por ciento de normalidad. Sólo se perdieron 5 mil litros de vino de las barricas, situación que González calificó como un “mínimo detalle”.
En entrevista con el New York Times, Agustín Huneeus -dueño de viña Veramonte, en el valle de Casablanca- dijo que estima las pérdidas en unos cien mil litros de vino y unas 500 barricas”. Pero esas cifras no son tan importantes como la que sigue: 0. Cero vidas que lamentar.
Lo más importante para la industria ahora. Hay que levantarse, reconstruir, retomar. Mirar hacia arriba y adelante. En William Cole también hay buenas noticias, porque Carmen Huenante, de Relaciones Públicas de la viña, contó que todo el personal se encuentra bien y que prácticamente no perdieron vino, más allá de algunas botellas que cayeron en las oficinas. Las bodegas se encuentran en perfecto estado, por lo que la viña está funcionando normalmente. Tanto así, que el lunes comienza la etapa de la vendimia.

Existe alta posibilidad de nuevo terremo en Chile


Existe Alta Posibilidad de Nuevo Terremoto En Chile Durante Próximos 2 Meses, Según Sismólogos

terremoto en chile
Los sismólogos del Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico aseguraron que es muy probable que ocurra un segundo terremoto en la zona central de Chile.
“Hay consenso entre los sismólogos de que cuando hay un gran terremoto es normal que vengan réplicas de cierta magnitud. Por eso, existe una alta posibilidad de que (un sismo) más fuerte que grado 7 se dé en las costas chilenas en los próximos dos meses“, dijo Barry Hirshorm en entrevista con el diario “La Tercera
A pesar de que ya hubo réplicas cercanas a la magnitud 6,5 en la escala de Richter, el sismólogo de la Universidad de Berkeley, afrimó que esperan un terremoto cercano al epicentro del sismo que asoló a Chile el pasado 27 de febrero, lo que podría causar tsunamis.
El sismólogo de la U. de Berkeley, California, afirma que el fin no es alarmar, sino que dar cuenta de un dato estadístico que habla de que dicha probabilidad es alta, por lo que “la gente debiera estar preparada. Si sienten la tierra sacudirse, que se vayan tierra adentro y se queden ahí por unas horas“.
Los expertos estadounidenses advierten a las autoridades tener en cuenta datos como el terremoto magnitud 8,7 en la escala de Richter que siguió sólo tres meses después del megasismo de 9,1 que azotó a Sumatra en 2004.
Sólo tres meses después del megasismo de 9,1 grados que afectó a Sumatra en 2004 -cuyo tsunami mató a miles de personas en el sudeste asiático- un terremoto de magnitud 8,7 en la escala Richter golpeó nuevamente la costa de ese país. Aunque no generó tsunami, mató a otras dos mil personas.

Los expertos de EE.UU. dicen que esos datos deben estar sobre la mesa, para que las autoridades y la población estén preparadas.

sábado, 6 de marzo de 2010

Qué destapó el terremoto en Chile


Qué destapó el terremoto en Chile

Marcos Roitman Rosenmann
La Jornada
Existen países que siempre se verán afectados por catástrofes naturales. Chile es uno de ellos. Los terremotos y tsunamis han dejado una huella profunda en su historia. No son una excepción. Es una tragedia que se repite. El problema tiene dos caras. Una hace referencia a la naturaleza del fenómeno y la otra al contexto sociopolítico y económico en el cual se produce. Primero nos encontramos ante la incapacidad humana de predecirlos con suficiente antelación para alertar a la ciudadanía. Y en segundo lugar tenemos el grado de organización del Estado para enfrentar sus consecuencias, no importando su magnitud.
Estas dos variables marcan las diferencias con relación a huracanes, tifones, heladas o erupciones volcánicas. Estos pueden predecirse con un alto grado de fiabilidad. La sorpresa no existe. El diseño de un plan de evacuación y protección civil puede movilizar y articular a la sociedad civil en la defensa de sus bienes muebles e inmuebles. Poner en tensión todas las estructuras de poder en beneficio de la colectividad aminora los miedos y puede incluso hacer imperceptible los daños causados. Educar en esta dirección es una manera de estar atentos. En esto consiste la diferencia entre unos países y otros de América Latina. Cuba representa un buen ejemplo de lo dicho. Cuando los huracanes amenazan su población, la celeridad y organización muestran su eficacia.
Ahora bien, si hablamos de hacer frente a temblores de alta intensidad su prevención tiene otra dinámica. Consiste en aplicar los conocimientos técnicos más avanzados en el arte de la construcción y la ingeniería sísmica. Edificar de manera segura y vigilar que se cumplan las normas es la mejor y tal vez la única forma de aminorar los daños materiales e impedir una hecatombe humana. En este sentido, las autoridades políticas no pueden relajarse ni bajar la guardia. Hay que estar siempre alerta y tener capacidad de respuesta. Controlar la situación o convertir la tragedia humana y el desastre natural en un sin fin de improvisaciones es la distancia que separa a un sistema político democrático de cualquier otro. Inclusive puede llegar a destapar la inoperancia de sistemas considerados fuertes y bien ordenados. Sirva como dato las repercusiones del terremoto de 1985 que afectó fundamentalmente a la ciudad de México.
En Chile, tras el golpe militar de 1973, el Estado ha sido desmantelado y sus organizaciones sociales populares perseguidas y desarticuladas. En este contexto, cualquier catástrofe natural cobra una dimensión mucho mayor. Si tomamos como ejemplo los terremotos de 1960 en pleno gobierno conservador de Jorge Alessandri, de similares características en intensidad, y el de 1971, ocurrido durante el gobierno de la Unidad Popular, encontramos grandes diferencias en la forma cómo se abordaron y en la respuesta de toda la ciudadanía. La solidaridad unió a los chilenos en la tragedia. Todos quisieron aportar su grano de arena. Trabajos voluntarios, colectas y sobretodo cooperación. No hubo necesidad de aplicar leyes de excepción, imponer el toque de queda o llamar al ejército a defender la “propiedad privada” de las hoy opulentas clases dominantes chilenas surgidas al amparo del neoliberalismo.
Esta sutil pero radical diferencia marca la línea divisoria. En el siglo pasado, el Estado por vía de sus organismos públicos, asumió la distribución de medicinas, instaló hospitales de campaña, trasladó a los enfermos más graves a centros hospitalarios y distribuyó comida, agua y mantas. No hubo desmanes, ni asaltos, ni nada parecido. Existía conciencia de poseer una ciudadanía republicana que obligaba colectivamente. Las sensaciones fueron de sobrecogimiento, dolor y pesar. Si bien los más damnificados fueron, como de costumbre, las clases populares y los sectores medios, una sociedad cohesionada disminuyó el tiempo del sufrimiento. Era una forma de interpretar la desgracia. No se trataba de las pérdidas materiales y vidas humanas. Lo importante radicaba en la capacidad para transformar la aflicción en esperanza. Construir una cadena y sin fisuras. Todos se sentían parte del problema y arrimaron el hombro. También, como de costumbre, los más aguerridos fueron quienes perdieron todo o casi todo. Ellos sacaron fuerzas de flaqueza y dieron el ejemplo. Pero no estaban o se sentían abandonados, recibieron la mano amiga y el apoyo de sus conciudadanos. La respuesta fue un símbolo de unidad. Gobierno, instituciones, partidos políticos, movimientos sociales actuaron al unísono.
Hoy, tras el terremoto, no es posible articular una respuesta solidaria y eficaz. Los gobernantes de Chile sólo han podido recurrir a la fuerza bruta. El país no posee la capacidad de respuesta de antaño. Todo es diferente. Las acciones del gobierno y la oposición buscan otros objetivos. Ya no se trata de paliar los efectos humanos y sociales del sismo. Se debe afirmar y mantener una mentira, aquella que señala a Chile como un país de éxito y autosuficiente. Con este relato se quieren minimizar las consecuencias y dejar incólume los fundamentos deshumanizadores del neoliberalismo. Se recrean en su mentira haciendo disminuir las cifras de muertos, como si el dato estadístico fuese un símbolo de buena salud del sistema, restando importancia al problema de fondo. Me refiero al individualismo que se apoderó durante estos 40 años del alma de los chilenos, donde no hay espacio para la solidaridad ni la cooperación. Ahora se trata de competir en el mercado, ser un ganador. No en vano, su futuro presidente, Sebastián Piñera, adjudica su triunfo a la capacidad para interpretar el sentir del chileno medio y del cual se dice un digno representante: una buena preparación académica, una gran iniciativa personal para hacer dinero y un cierto grado, no demasiado, de vocación para ejercer el servicio público.
Seguramente, con estos dones, algunos especuladores se están frotando las manos para encauzar los megaproyectos de reconstrucción. Así, el sismo dejará pingues beneficios. Por estas razones, las autoridades políticas que gobiernan Chile sólo han pensado en atacar el problema en una dirección: declarar el toque de queda, militarizar las zonas afectadas y aplicar la ley marcial. Sin duda, al hacerlo han dejado al descubierto las contradicciones del actual sistema político chileno: sus carencias democráticas. Ojalá el terremoto sirva para desvelar la gran farsa de Chile, sustentada en un sálvese quien pueda, pero yo el primero.

viernes, 5 de marzo de 2010

Plagas de Talcahuano


Los contenedores portuarios estaban vacíos, apilados junto al mar en la bahía frente a Talcahuano. Moles de 12 a 16 metros de largo, la más liviana de 32.000 kilos. Nadie pensó que se elevarían por los aires.
Pero así ocurrió: el tsunami que golpeó la zona marítima del sur de Chile el pasado sábado, horas después del devastador terremoto, generó olas de 10 metros de altura que arrasaron con todo a su paso.
Los contenedores se elevaron por encima de los barcos pesqueros, de los edificios de pocos pisos de la línea costera, de las cabezas de los talcahueños atemorizados por los temblores de horas antes. Aterrizaron en las calles, en los patios de las casas, en las casas mismas. Y allí quedaron, unos 200 de ellos, como una evidencia absurda de la impronta naviera de esta localidad.
“A las 5 de la mañana, cuando vino la ola, muchos estaban manejando escapando del terremoto y quedaron atrapados. Nadie dio una alarma. La radio estaba caída y las autoridades no dijeron que venía un tsunami, cuando se sabe que a un terremoto le pueden seguir esta clase de olas”, relata a BBC Mundo Daniel González, un vecino que recorre la ciudad buscando reemplazo para una pieza dañada de su automóvil. No son días para quedarse de a pie en Talcahuano.
El hombre tiene su propia teoría: que los 20 contenedores elevados por el mar furioso de algún modo fueron “una bendición”.
“Esto nos ayudó porque los contenedores absorbieron el impacto de la ola. Lo que no ayudó es que la autoridad no avisó nada, ¿cómo es posible?”, repite su reclamo.
Error mortal
“Hubo titubeos de nuestra parte… y fuimos poco claros”, admitió el almirante Edmundo González, comandante en jefe de la Marina.
En la hora crítica, esta fuerza ignoraba que el epicentro del sismo se ubicaba en el mar, unos 400 kilómetros al suroeste de Santiago, y que este maremoto podía generar olas gigantes. Ellos mismos reconocieron, el martes, la responsabilidad que les cabe por la alerta de tsunami que nunca se emitió y que causó la muerte de medio millar de personas en pueblos costeros.
A los habitantes de Talcahuano el mea culpa oficial les vale de poco.
No son sólo vidas las que han perdido. El puerto del que vive la mayoría, uno de los principales de Chile, es hoy un playón abandonado. Allá donde la vista se pierde se ven los barcos de cascos al aire y mástiles sumergidos, y en los muelles no hay más que basura: restos de la carga de los pocos contenedores llenos que esperaban ser embarcados y fueron saqueados tras la catástrofe.
Familias enteras recorren el predio de cajones de metal abollados, golpean los lados y reciben el eco metálico eterno que confirma lo que ya saben: allí no hay nada para llevarse. Los hedores del puerto se mezclan con los residuos que nadie recoge porque las prioridades son otras.
La ruta que lleva a Talcahuano también ha dejado a esta ciudad lejos de todo. Una franja de pavimento de unos cinco metros se recortó como una tajada perfecta y no hay vehículo que pueda sortear el hueco y los escombros.
A los lados del camino clausurado, vehículos semihundidos esperan un rescate imposible. Imposible también para sus ocupantes.
“No es probable que alguien sobreviva a una ola así. Por ahora estamos haciendo un relevamiento de autos para verificar si sus dueños están reportados desaparecidos”, dice a BBC Mundo Jorge Silva Díaz, del Sistema de Atención Médica de Urgencia (SAMU) de Talcahuano.
Su patrulla también busca cuerpos. Y encuentra. Una mano asomando en el fango los llevó a dar con una mujer hace un día. A aquellos que no arrastró el mar, dice, se los devoró el barro que formó la ola.
Sin ley
A casi una semana del terremoto, Talcahuano es una ciudad de nadie.
Los vecinos rescatan sus cosas de edificios en los que ya no podrán vivir. Casas de puertas desvencijadas, paredes carcomidas y suelos que amenazan con ceder ante el menor peso. Buscan esos objetos de valor que esconderán bajo la ropa para salir a la calle.
Muchos llaman a don René, que se calza su rifle y se pone al cuello su ristra de balas y ofrece protección a cambio de nada.
“He gastado 500 tiros espantando a la rapiña, a esos que buscan lo que no es de ellos. Porque yo fui saqueado”, dice el hombre.
Cuando no otea el horizonte desde su terraza sobre el puerto, en busca de turbas potenciales, René Orellana Maldonado, 65 años, talcahueño de nacimiento, es funcionario público en una dependencia municipal.
Dice que su escopeta está registrada porque le gusta ir de caza y por algo se ganó sus apodos: Rambo para algunos, para otros John Wayne.
No es el único que anda armado.
“Yo me ocupo de recuperar el armamento que se ha perdido, y fue mucho. No, no fue el mar, fue la gente”, dice un integrante del Arsenal Naval de Talcahuano a BBC Mundo, que pide mantener su nombre en reserva.
Ruido de balas
En la ciudad se escuchan tiros a intervalos regulares, secuencias de dos o tres balazos que los carabineros aseguran son “disparos disuasivos” de sus mismos efectivos.
Intentan así reprimir los saqueos incesantes, que causaron en esta ciudad más daño que el tsunami. En la avenida principal no hay un negocio que tenga su frente en pie y los vidrios de los ventanales se mezclan con los escombros.
En la estación de combustible, un grupo se roba la gasolina rebosante de los tanques subterráneos. Hay para muchos, que van y vienen con cañas y bidones a sacar lo que se pueda. Al lado, otros intentan robar un cajero pero los golpes sobre el metal y la pantalla no dan resultado, porque otros ya lo han hecho antes.
“Los militares tardaron 48 horas en llegar. Tenemos la segunda base naval más grande Chile: no necesitábamos efectivos, sólo necesitaban la orden de salir a la calle”, opina Daniel González.
Las autoridades aseguran que hay soldados en camino para buscar restablecer el orden.
“La ayuda se está concentrando en la capital del Bío Bío, Concepción, y desde allí se repartirá por las comunas, pero eso lleva tiempo”, explica Ricardo Cariaga, carabinero de la primera comisaría de Concepción.
La agitada capital de la octava región concentra al menos 8.000 efectivos, parte del descomunal despliegue militar decidido por la presidenta Michelle Bachelet. Talcahuano está a apenas 20 kilómetros, pero aquí la realidad es otra.
“A nosotros nos tocó una tragedia triple: primero el terremoto, luego el tsunami y después el pillaje. Hace falta que se declare estado de emergencia, no puede pasar esto en un puerto tan importante “, dice Alejandro Quiroz, planificador del ministerio de Obras Públicas.
Pronostica que el que era hasta hace unos días un efervescente centro de pesca industrial y artesanal tardará al menos cuatro años en reconstruirse completo.
Con los tiroteos de fondo, los talcahueños no tienen tiempo para planificar el futuro. Hay cosas más urgentes por resolver.

Nuevas replicas del terremoto provocan panico

Replica, pánico y desmentida. Y finalmente, polémica. Dos réplicas de magnitud 5,9 y 6,0 volvieron a desatar ayer el terror entre los pobladores de Concepción y Constitución. Esas fueron las dos ciudades mas afectadas por el terremoto que sacudió a Chile en la madrugada del sábado pasado. Antes de la medianoche, otras dos, de menor intensidad, también se hicieron sentir, según confirmó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS por su sigla en inglés).
Terremoto en Chile: Nuevas réplicas provocan pánico
Los chilenos de Santiago aportan su ayuda para los damnificados del terremoto en el sur del país. REUTERS/Sebastian Escobar
Mientras sigue llegando la ayuda a las zonas afectadas y se actualiza el número de decesos –los últimos informes oficiales dan cuenta de 802 muertos-, dos réplicas de magnitud 5,9 y 6,0 volvieron a desatar el terror entre los pobladores de la Concepción y Constitución. Antes de la medianoche, otras dos, de menor intensidad, también se hicieron sentir.

"Por favor, diríjanse a las partes altas. Alerta de tsunami", repitieron en altavoces los carros policiales. Luego del impacto del terremoto y de la convulsión producida por los saqueos y el desabastecimiento, ayer, al escuchar la advertencia, la gente dejó de hacer todo lo que estaba haciendo. Los automovilistas se bajaron de los coches o giraron bruscamente para ir a la parte alta de la ciudad, lo que generó un caos de tránsito que anticipaba lo peor. Quienes estaban en las calles corrieron despavoridos, mientras las radios locales desparramaban el alerta por los barrios.
Pero minutos después, la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) descartó un maremoto, señalando que "las características del sismo no (reunían) las condiciones necesarias para generar un tsunami en las costas de Chile".
Los mismos policías que habían lanzado la advertencia cambiaron sus palabras para llamar a la calma a la población, que lentamente volvió a sus quehaceres.
La polémica
El sábado, tras el terremoto de 8,8 grados que azotó Chile, las autoridades habían descartado tempranamente un alerta de tsunami, que finalmente llegó y arrasó varios pueblos costeros.
La incomunicación entre las varias dependencias oficiales encargadas de advertir a la población sobre este tipo de catástrofes ha generado un debate sobre competencias que ha salpicado a la Marina, a la Onemi y a la propia presidenta Michelle Bachelet.
"El epicentro está en tierra, luego no debiera haber tsunami", fue la información que había salido de la Marina, a través de su Servicio Hidrográfico y Oceanográfico (SHOA), y que le fue entregada a Bachelet dos horas después del sismo.
El ese momento, la mandataria salió a informar a la atemorizada población que no había peligro de maremoto. Instantes después, olas gigantes arrasaron pequeñas localidades costeras como Iloca, Duao, Constitución y
Dichato, entre otras.
El martes, un oficial naval se animó a reconocer: "Fuimos poco claros en la información que le entregamos, no fuimos lo suficientemente precisos para decir a la presidenta que se mantenía o se cancelaba la alarma de tsunami. Hubo titubeo por parte nuestra".
Sin embargo esta mañana, según documentación reproducida por el santiaguino diario El Mercurio, la Armada de Chile salió a deslindar responsabilidades. Sus responsables reiteraron durante la madrugada del sábado, su Servicio Hidrográfico y Oceanográfico(SHOA) emitió en tres ocasiones alertas de tsunami minutos después del terremoto. Esos reportes fueron enviados a la Oficina Nacional de Emergencia (ONEMI) por radio a las 03.51 horas y, posteriormente, reiterados a la ONEMI por fax a las 04.06 horas de esa madrugada, afirmaron.
Ahora, aun con el abastecimiento humanitario asegurado, sigue rigiendo el toque de queda en la zona afectada. También abrieron algunos supermercados, ante los cuales se formaron largas filas. La consigna para que no haya desbordes es clara: los clientes podrán ingresar de a 15 personas y no pueden entrar con bolsas. Ayer, un empleado advertía: "Sólo pueden llevar lo que puedan cargar en las manos”.

Fuente: RFI

jueves, 4 de marzo de 2010

Sin mirar atras


Terremoto en Chile: Sin mirar atrás

El tsunami provocado por el terremoto se tragó al menos la mitad de las casas de Tubul, un pueblo de 4.000 habitantes dedicados en su mayoría a la pesca de mariscos y cultivos de algas. Los pobladores saben que deben abandonar para siempre el lugar donde muchos de ellos nacieron y vivieron porque ahí ya no está en condiciones habitables.
Imagen de Terremoto en Chile: Sin mirar atrás
Tubul, una pequeña localidad pesquera del sur de Chile, quedó completamente destruida por el Tsunami y sus pobladores deberán abandonar para siempre el lugar - AP
"De aquí tenemos que irnos", aseguró Daniel Navarro, de 45 años, presidente de la Asociación de Pescadores de Tubul, frente a la costa del Pacífico y a más de 700 kilómetros al sur de la capital chilena.

El impacto de las olas fue tan grande que cambió incluso la topografía y ahora la costa del océano Pacífico está al menos 100 metros más alejada de la orilla del mar, mientras la lengüeta de arena de la playa es hoy un cementerio de cajas de madera, restos de muebles, ropas, entre otros objetos que fueron de uso personal.

"Demoraron años que pusieran el alcantarillado y las tuberías, ahora se reventaron (por la vibración del terremoto)... este ya no es un lugar apto para vivir", confesó Navarro, de pie junto a uno de los tres campamentos que improvisaron los lugareños.

La Asociación reúne a los 770 pescadores indicó que su gente se salvó de morir durante el tsunami porque las marejadas llegaron casi dos horas después del terremoto.

El alcalde de Tubul, Sergio Lagomarcino, expresó que podrían mudarse a terrenos enfrente de esta localidad pero necesitarían el apoyo financiero del gobierno. Afirmó que quieren salir del pueblo "porque no hay nada que reconstruir... todo está abajo o destruido".

Los vecinos de Tubul no han recibido hasta ahora agua, ni electricidad, llevan cinco días viviendo en las colinas.

Marta Salazar, de 46 años, quien asumió la coordinación de los tres campamentos donde se refugiaron los vecinos, expresó que "un adulto aguanta (el hambre) pero ¿y los niños, qué?".

"No sabemos que vamos a hacer, esto no es vida", agregó. Salazar que perdió en el tsunami la pequeña panadería que tenía en Tubul.

La Asociación ahora se quedará sin el negocio de la venta de mariscos y de algas, que producía de 120 a 150 toneladas al mes y representa 15 a 20 millones de pesos (entre 30.000 y 40.000 dólares).

"El futuro lo vemos oscuro, hay gente que tiene su trabajo pero nosotros que vivimos del mar, ¿qué vamos a hacer?", se preguntó Salazar.

El teniente del ejército Fabián Ríos, que llegó a Tubul con 25 hombres dijo que llegaron a prestar seguridad, pero ayudarán a limpiar las calles. "La verdad, pensaba que estaba en otro país", confesó Ríos, al ver la destrucción del poblado. "Da pena ver a la gente perder sus cosas", agregó.

Navarro comenta que "cuando la presidenta decía que no había alerta de tsunami, ya había pasado la primera ola. Siempre le tuve miedo a que esto pudiera pasar".

miércoles, 3 de marzo de 2010

temor a tsunami

Habitantes de la ciudad chilena de Concepción corrieron hacia las zonas altas ante el temor a un tsunami a causa del temblor de 5,9 grados en la escala Richter registrado hoy a las 14.45 (17.45 GMT), con epicentro a 53 kilómetros al noroeste de Concepción.
EFE.- Según pudo constatar Efe, bomberos de Concepción alertaron a la población del peligro, aunque las autoridades descartaron posteriormente la posibilidad de un maremoto.
“La magnitud no corresponde a la alerta de un tsunami”, puntualizó un portavoz de la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) en Santiago, según un informe del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA).
La alarma se produjo cuatro días después del terremoto de 8,8 grados Richter que en la madrugada del pasado sábado devastó una amplia zona del centro y sur del país, con un balance provisional de 799 muertos y dos millones de damnificados.
Después, varias localidades del litoral del centro y sur de Chile, así como el archipiélago de Juan Fernández, a 600 kilómetros de la costa chilena, en el Pacífico, fueron arrasadas por olas gigantescas, que ocasionaron numerosos muertos, desaparecidos y enormes daños materiales.

domingo, 28 de febrero de 2010

desde Canarias 7, Alerta por tsunami

El Centro de Avisos del Pacífico de EEUU amplió hoy la alerta de tsunami en grado de vigilancia para Colombia, Panamá, Costa Rica y la Antártida, además de Ecuador, incluido inicialmente, tras el seísmo de 8,3 grados en la escala de Richter registrado en Chile.

La alerta de tsunami se mantiene para Chile y Perú, los países que en principio podrían verse más afectados por la ola gigante, según el último boletín del Centro de Advertencia de Tsunami para el Pacífico, de la Administración Nacional de Atmósfera y Océanos (NOAA, por su sigla en inglés).

"La observación del nivel del mar indica que el tsunami se ha generado. Puede ser más destructivo en las costas cercanas al epicentro del terremoto y podría ser también una amenaza para costas más distantes", se explica en la página web del NOAA.

El Centro añade que "las autoridades deben tomar las medidas adecuadas para responder a esa posibilidad".

Según el Instituto Geológico de Estados Unidos (USGS), el epicentro del seísmo registrado en Chile se localizó en el mar, a 59,4 kilómetros de profundidad y frente a las costas de la región de Maule, en el centro del país.

El temblor, de un minuto de duración, pudo sentirse en Santiago, a 317 kilómetros del epicentro.

La capital chilena se quedó a oscuras y la gente se echó a la calle, según pudo constatar Efe.