domingo, 28 de marzo de 2010
La Increíble historia de "el Gordo" que se salvó del tsunami en Pichilemu
Haciendo caso omiso a lo que decía Carabineros y Bomberos de Pichilemu, un grupo de amigos baja hasta la playa principal del balneario, que hace pocos instantes había sido devastada por el tsunami. Los amigos, en evidente estado etílico, se embarcan en una aventura que pudo traerles consecuencias fatales. Es tanta, la osadía de los personajes que la mujer que los acompaña se sienta en una silla de playa que encuentra tirada en la arena.
Fue en ese momento que se dieron cuenta que venía una nueva ola. Los aventureros arrancaron de la fuerza del mar, pero uno de ellos quedó atrás. En ese momento, Ricardo se mete el celular en su bolsillo para arrancar. Trata de subir, pero la ola lo bota, peligrosamente se acerca un bote que había sido arrastrado por la fuerza del mar. "El gordo", se ve atrapado en contra el muro blanco, tan típico de Pichilemu y el mar. En las imágenes se ven todos los objetos que chocan con el cuerpo de este aventurero. Su amiga llora por no poder rescatarlo y otro de sus compañeros le explica como salir, pero no lo ayuda en este intento.
Finalmente todo se presta para la broma y sus amigos sólo atinan a decir: "¡Estai vivo Maluco!". Una irresponsabilidad que pudo costarle la vida a este trabajador. Una historia que tuvo un buen final, pero que pudo engrosar la lista de los fallecidos en nuestro país a causa del maremoto.
Este es el impresionante video.
sábado, 27 de marzo de 2010
Terremoto de Chile causó en Japón daños por 50 millones de euros
La Agencia Meteorológica nipona emitió su mayor alerta de maremotos en 17 años para gran parte de su costa del Pacífico, donde fueron evacuadas centenares de miles de personas.
Las instalaciones más afectadas fueron criaderos de vieiras, ostras y algas marinas en Miyagi e Iwate, dos provincias en la costa norte del Pacífico donde se registraron las mayores mareas tras el violento sismo del 27 de febrero pasado en Chile.
Los daños fueron especialmente elevados en Miyagi, cuyas autoridades los cifraron en 4.130 millones de yenes (33,28 millones de euros), según indicó hoy la Agencia Pesquera de Japón.
Las autoridades de esas dos provincias han pedido al Gobierno japonés la declaración de áreas afectadas gravemente por los tsunamis, de forma que puedan recibir ayudas en caso de desastres naturales.
Un día después del terremoto de Chile, la Agencia Meteorológica de Japón emitió su mayor alerta de tsunami en 17 años para gran parte de su costa del Pacífico, donde fueron evacuadas centenares de miles de personas, aunque al final las olas fueron menores de lo temido y no hubo víctimas mortales.
Las mayores olas se registraron en la localidad de Otsuchi, en la provincia de Iwate, con hasta 1,5 metros de altura.
viernes, 19 de marzo de 2010
martes, 16 de marzo de 2010
700 muertos
Terremoto y tsunami en Chile dejó 700 muertos, según gobierno
AP | SANTIAGO, Chile
CONCEPCIÓN, Chile.- Varias familias salieron por temor a las calles tras la réplica de 6,7 que se registró la noche de ayer.
El terremoto y tsunami del 27 de febrero dejó unos 700 muertos entre las víctimas identificadas y los desaparecidos y daños por alrededor de 25.000 millones de dólares, según el gobierno.
Una nueva fuerte réplica el lunes en la noche en la región del BíoBío de magnitud 6.7 alarmó a los habitantes de esa región a unos 500 kilómetros al sur pero no se informó de nuevos daños a la ya muy deteriorada infraestructura.
La estimación sobre víctimas la hizo el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, en declaraciones a la televisión estatal en las que señaló que a los 500 muertos identificados hay que sumar unos 200 desaparecidos.
En términos económicos esta es la peor catástrofe que ha sufrido Chile, afirmó Hinzpeter.
Precisó que los daños serían por 30.000 millones de dólares, pero que a ese monto hay que restarle entre 5.000 y 8.000 millones de dólares por seguros comprometidos.
Hernán de Solminihac, ministro Obras Públicas, dijo el martes que las estimaciones aún preliminares confirman que la reconstrucción de la infraestructura de las obras públicas demandará unos 1.460 millones de dólares. Agregó que los puentes cortados son una de las prioridades, pero que tomará al menos un año reponerlos.
sábado, 13 de marzo de 2010
Chile: sismo deja daños por $us 30.000 millones
Chile: sismo deja daños por $us 30.000 millones
Por Agencias - Agencia - 13/03/2010
Sebastián Piñera recibe los honores militares a su llegada al Palacio Presidencial de la Moneda, ayer. - Ap Agencia
Santiago de Chile | Agencias
Una estimación inicial del gobierno del presidente Sebastián Piñera apunta a que los daños por el devastador terremoto y tsunami de febrero y por la serie de fuertes réplicas alcanzarían a los 30.000 millones de dólares.
El ministro de Hacienda, Felipe Larraín, señaló que un cálculo preliminar indica que los daños ascenderían a esa suma, pero que no todo ese monto corresponde al fisco. El anterior gobierno de la presidenta Michelle Bachelet calculó que en infraestructura y locales hospitalarios los destrozos eran de unos 5.000 millones de dólares.
Además de los destrozos en al menos unas 500 mil viviendas, en carreteras y hospitales, muchos colegios y escuelas resultaron destruidos o severamente dañados por lo que hay aún 1,25 millón de estudiantes de enseñanza básica y media sin clases, según informó el ministro de Educación, Joaquín Lavín.
Por lo menos 497 personas murieron durante la catástrofe y aún no se aclara el número de desaparecidos.
Al menos media docena de nuevos temblores se han registrado en las primeras horas de ayer en Rancagua donde el jueves se registraron 17 réplicas, informaron las autoridades y los servicios sismológicos.
Piñera dijo ayer que Chile es más pobre porque perdió medio millar de vidas por causa del terremoto.
En su primera rueda de prensa luego de asumir en la víspera la presidencia por los próximos cuatro años, Piñera señaló que "definitivamente es verdad" que Chile es más pobre que hace algunas semanas porque, "hemos perdido muchas vidas humanas y ese número va a aumentar porque hay muchos que están muertos, pero no se han podido identificar, que se sumarán a la crítica situación y hay muchos que están desaparecidos y pueden haber muerto".
"Estimamos que las pérdidas que este terremoto y maremoto ha dejado en nuestro país van a alcanzar varias decenas de miles de millones de dólares y, por lo tanto, somos un país más pobre por la pérdida de vidas, somos un país más pobre por las pérdidas económicas", dijo.
Añadió que "también siento que somos un país más rico porque el pueblo chileno ha demostrado una vez más su temple, su coraje, su unidad y su fuerza para recuperarnos".
Disculpas a los presidentes
Sebastián Piñera confesó ayer que "jamás" pensó que iba a dejar "plantados a todos los presidentes de América Latina", en referencia a la agitada ceremonia del traspaso de mando que vivió el jueves a causa de los temblores.
Piñera explicó que el jueves "había invitado a la mesa" a los presidentes de Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú, Paraguay y Uruguay, y al príncipe de Asturias, pero no pudo acompañarlos. "Le quiero pedir una disculpa a los presidentes de tantos países amigos, porque ayer no pude almorzar con ellos. Les expliqué que el deber de un Presidente es estar cerca de donde están los problemas, cerca de donde está la gente sufriendo", señaló.
A causa del terremoto, Piñera había planificado una investidura austera y sustituido el tradicional almuerzo de gala por uno de trabajo, para explicarles a los mandatarios extranjeros la situación en la zona devastada por el terremoto y las labores de reconstrucción.
Sin embargo, este acto tampoco pudo celebrarse como estaba previsto. El Presidente chileno les mostró una presentación digital y a continuación tuvo que marcharse hacia Rancagua, localidad situada a 90 kilómetros al sur de Santiago, para evaluar los daños ocasionados por los fuertes sismos.
miércoles, 10 de marzo de 2010
Escaso de la cerveza en Chile
El sismo hace escasear la cerveza en Chile
A 10 días del terremoto y el tsunami que devastaron a la zona centro sur de Chile los efectos colaterales de la catástrofe siguen apareciendo, y uno que preocupa a muchos es la drástica disminución de la oferta de cerveza en la capital Santiago y sus alrededores.
El movimiento de 8,8 grados en la escala de Richter no tuvo distinción para hacer sentir sus efectos y las dos máximas compañías cerveceras del país vieron afectadas sus plantas en Santiago, disminuyendo su capacidad productiva.
Así, Cervecera CCU y Cervecería Chile no pudieron mantener los niveles que las transforman en abastecedoras de casi el 90% del mercado y la alarma empezó a cundir entre los distribuidores, comerciantes y consumidores.
“Realmente la distribución no ha sido buena y nos avisaron que por favor vendiéramos pero tratáramos de hacerla durar. Puede que nosotros nos veamos complicados”, le dijo a BBC Mundo Pablo Villalba, dueño de la botillería El Cielo, una de las más reconocidas de Santiago.
El Cielo trabaja sólo con las marcas de Cervecería Chile -menos afectada que CCU- y por eso no ha tenido tantos problemas, aun cuando sus encargados saben que al actuar también como proveedores al por mayor pueden llegar a tener inconvenientes si es que la oferta no se normaliza.
El caso de esta gran distribuidora se repite en otros expendios más pequeños, como una botillería de barrio en que igualmente debieron extremar recursos para no ver sus refrigeradores vacíos.
“Está muy complicado porque sencillamente no nos llegó. Nosotros pudimos comprar por nuestra parte, compramos 200 cajas, y lo que queda es lo que se ve ahí, cuatro cajas más lo que está en los coolers. Nada más”, le relató a la BBC Ignacio, encargado del negocio.
Sed y preocupación
Prácticamente a cualquier hora las mesas apostadas sobre las veredas del barrio Bellavista están con gente comiendo y bebiendo casi exclusivamente cerveza, aunque el panorama ha ido cambiando tras el terremoto del 27 de febrero.
La escasez se hizo sentir en los locales y los esfuerzos para mantener los stocks derivaron en un alza de precios, según le explicó a BBC Mundo Nelson Bustos, propietario del local Persefoné.
“Los clientes no han tenido problemas, la única diferencia es que suben los costos en todas partes, y de por sí se está jugando con los precios. Uno está comprando a minoristas, ellos son revendedores, por ende uno compra más caro y tiene que vender más caro”, indicó.
Esta situación llevó a que botellas de un litro que valían entre $990 (unos US$2) y $1.500 (unos US$3) subieran en forma pareja a los $2.000 (unos US$4), con el consiguiente impacto para los clientes.
“La pérdida de ellos no es culpa de nosotros, si es escasez, es de ellos, y nosotros no tenemos que pagar el precio de su derrumbe”, criticó Esteban.
“Al final estamos todos sufriendo por la cuestión”, se lamentó por su parte Miguel.
No se va a acabar
En Cervecería Chile aún no tienen una fecha exacta para normalizar su funcionamiento tras ver inutilizada la máquina para lavar envases, pero se estima que con apoyo desde Argentina la producción puede ir normalizándose.
En tanto, Cervecera CCU Chile informó este martes mediante un comunicado que empezó a aplicar un plan de contingencia que incluirá duplicar la producción de la planta en Temuco (a unos 677 kilómetros al sur de Santiago) e importar cerveza desde CCU Argentina.
Cincuenta camiones ya viajaron desde el país vecino a Santiago, y en la gerencia de asuntos corporativos de la compañía estiman que la producción normal se retomará en un plazo de “dos a tres meses”.
Por lo pronto, “la cerveza no se va a acabar”, según dijeron a la BBC.
Via: BBC
domingo, 7 de marzo de 2010
Así quedaron las bodegas después del terremoto en Chile
Son pocas las vidas que la industria del vino tiene que lamentar, y eso es una razón para respirar profundo, detener un poco la máquina, reflexionar, agradecer. Pudo haber sido peor. Los 8.8 grados de latigazo terrestre con los que nos castigó la placa de Nazca colisionando con la Sudamericana pudo haber dejado peores grietas, fisuras más profundas, dramáticas. En Mosto hicimos un scanner de norte a sur para constatar las pérdidas humanas, el daño producido en viñedos y bodegas, el real impacto del movimiento en la cosecha vigente, cómo todo este drama afectará la calidad de los futuros vinos y de qué manera alterará los precios. Los que están de pie y los que están levantándose, en las siguientes líneas.
Zona costera
Jamie Verbraak, de Casa Marín, dijo que no hubo vidas que lamentar, pero que su Casona de Lo Abarca –que ya había resistido varios terremotos– no pudo con éste y que, lamentablemente, se hizo inhabitable. Sobre los vinos, pérdidas menores. Por su parte, Soledad González, jefa de marketing de Casas del Bosque, aseguró que no tuvieron daños en las bodegas y en los viñedos, por lo que la viña y el sector turístico siguen funcionando con un cien por ciento de normalidad. Sólo se perdieron 5 mil litros de vino de las barricas, situación que González calificó como un “mínimo detalle”.
En entrevista con el New York Times, Agustín Huneeus -dueño de viña Veramonte, en el valle de Casablanca- dijo que estima las pérdidas en unos cien mil litros de vino y unas 500 barricas”. Pero esas cifras no son tan importantes como la que sigue: 0. Cero vidas que lamentar.
Lo más importante para la industria ahora. Hay que levantarse, reconstruir, retomar. Mirar hacia arriba y adelante. En William Cole también hay buenas noticias, porque Carmen Huenante, de Relaciones Públicas de la viña, contó que todo el personal se encuentra bien y que prácticamente no perdieron vino, más allá de algunas botellas que cayeron en las oficinas. Las bodegas se encuentran en perfecto estado, por lo que la viña está funcionando normalmente. Tanto así, que el lunes comienza la etapa de la vendimia.
Existe alta posibilidad de nuevo terremo en Chile
Existe Alta Posibilidad de Nuevo Terremoto En Chile Durante Próximos 2 Meses, Según Sismólogos
Los expertos de EE.UU. dicen que esos datos deben estar sobre la mesa, para que las autoridades y la población estén preparadas.
sábado, 6 de marzo de 2010
Qué destapó el terremoto en Chile
Qué destapó el terremoto en Chile
La Jornada
Existen países que siempre se verán afectados por catástrofes naturales. Chile es uno de ellos. Los terremotos y tsunamis han dejado una huella profunda en su historia. No son una excepción. Es una tragedia que se repite. El problema tiene dos caras. Una hace referencia a la naturaleza del fenómeno y la otra al contexto sociopolítico y económico en el cual se produce. Primero nos encontramos ante la incapacidad humana de predecirlos con suficiente antelación para alertar a la ciudadanía. Y en segundo lugar tenemos el grado de organización del Estado para enfrentar sus consecuencias, no importando su magnitud.
Estas dos variables marcan las diferencias con relación a huracanes, tifones, heladas o erupciones volcánicas. Estos pueden predecirse con un alto grado de fiabilidad. La sorpresa no existe. El diseño de un plan de evacuación y protección civil puede movilizar y articular a la sociedad civil en la defensa de sus bienes muebles e inmuebles. Poner en tensión todas las estructuras de poder en beneficio de la colectividad aminora los miedos y puede incluso hacer imperceptible los daños causados. Educar en esta dirección es una manera de estar atentos. En esto consiste la diferencia entre unos países y otros de América Latina. Cuba representa un buen ejemplo de lo dicho. Cuando los huracanes amenazan su población, la celeridad y organización muestran su eficacia.
Ahora bien, si hablamos de hacer frente a temblores de alta intensidad su prevención tiene otra dinámica. Consiste en aplicar los conocimientos técnicos más avanzados en el arte de la construcción y la ingeniería sísmica. Edificar de manera segura y vigilar que se cumplan las normas es la mejor y tal vez la única forma de aminorar los daños materiales e impedir una hecatombe humana. En este sentido, las autoridades políticas no pueden relajarse ni bajar la guardia. Hay que estar siempre alerta y tener capacidad de respuesta. Controlar la situación o convertir la tragedia humana y el desastre natural en un sin fin de improvisaciones es la distancia que separa a un sistema político democrático de cualquier otro. Inclusive puede llegar a destapar la inoperancia de sistemas considerados fuertes y bien ordenados. Sirva como dato las repercusiones del terremoto de 1985 que afectó fundamentalmente a la ciudad de México.
En Chile, tras el golpe militar de 1973, el Estado ha sido desmantelado y sus organizaciones sociales populares perseguidas y desarticuladas. En este contexto, cualquier catástrofe natural cobra una dimensión mucho mayor. Si tomamos como ejemplo los terremotos de 1960 en pleno gobierno conservador de Jorge Alessandri, de similares características en intensidad, y el de 1971, ocurrido durante el gobierno de la Unidad Popular, encontramos grandes diferencias en la forma cómo se abordaron y en la respuesta de toda la ciudadanía. La solidaridad unió a los chilenos en la tragedia. Todos quisieron aportar su grano de arena. Trabajos voluntarios, colectas y sobretodo cooperación. No hubo necesidad de aplicar leyes de excepción, imponer el toque de queda o llamar al ejército a defender la “propiedad privada” de las hoy opulentas clases dominantes chilenas surgidas al amparo del neoliberalismo.
Esta sutil pero radical diferencia marca la línea divisoria. En el siglo pasado, el Estado por vía de sus organismos públicos, asumió la distribución de medicinas, instaló hospitales de campaña, trasladó a los enfermos más graves a centros hospitalarios y distribuyó comida, agua y mantas. No hubo desmanes, ni asaltos, ni nada parecido. Existía conciencia de poseer una ciudadanía republicana que obligaba colectivamente. Las sensaciones fueron de sobrecogimiento, dolor y pesar. Si bien los más damnificados fueron, como de costumbre, las clases populares y los sectores medios, una sociedad cohesionada disminuyó el tiempo del sufrimiento. Era una forma de interpretar la desgracia. No se trataba de las pérdidas materiales y vidas humanas. Lo importante radicaba en la capacidad para transformar la aflicción en esperanza. Construir una cadena y sin fisuras. Todos se sentían parte del problema y arrimaron el hombro. También, como de costumbre, los más aguerridos fueron quienes perdieron todo o casi todo. Ellos sacaron fuerzas de flaqueza y dieron el ejemplo. Pero no estaban o se sentían abandonados, recibieron la mano amiga y el apoyo de sus conciudadanos. La respuesta fue un símbolo de unidad. Gobierno, instituciones, partidos políticos, movimientos sociales actuaron al unísono.
Hoy, tras el terremoto, no es posible articular una respuesta solidaria y eficaz. Los gobernantes de Chile sólo han podido recurrir a la fuerza bruta. El país no posee la capacidad de respuesta de antaño. Todo es diferente. Las acciones del gobierno y la oposición buscan otros objetivos. Ya no se trata de paliar los efectos humanos y sociales del sismo. Se debe afirmar y mantener una mentira, aquella que señala a Chile como un país de éxito y autosuficiente. Con este relato se quieren minimizar las consecuencias y dejar incólume los fundamentos deshumanizadores del neoliberalismo. Se recrean en su mentira haciendo disminuir las cifras de muertos, como si el dato estadístico fuese un símbolo de buena salud del sistema, restando importancia al problema de fondo. Me refiero al individualismo que se apoderó durante estos 40 años del alma de los chilenos, donde no hay espacio para la solidaridad ni la cooperación. Ahora se trata de competir en el mercado, ser un ganador. No en vano, su futuro presidente, Sebastián Piñera, adjudica su triunfo a la capacidad para interpretar el sentir del chileno medio y del cual se dice un digno representante: una buena preparación académica, una gran iniciativa personal para hacer dinero y un cierto grado, no demasiado, de vocación para ejercer el servicio público.
Seguramente, con estos dones, algunos especuladores se están frotando las manos para encauzar los megaproyectos de reconstrucción. Así, el sismo dejará pingues beneficios. Por estas razones, las autoridades políticas que gobiernan Chile sólo han pensado en atacar el problema en una dirección: declarar el toque de queda, militarizar las zonas afectadas y aplicar la ley marcial. Sin duda, al hacerlo han dejado al descubierto las contradicciones del actual sistema político chileno: sus carencias democráticas. Ojalá el terremoto sirva para desvelar la gran farsa de Chile, sustentada en un sálvese quien pueda, pero yo el primero.
viernes, 5 de marzo de 2010
Plagas de Talcahuano
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"Por favor, diríjanse a las partes altas. Alerta de tsunami", repitieron en altavoces los carros policiales. Luego del impacto del terremoto y de la convulsión producida por los saqueos y el desabastecimiento, ayer, al escuchar la advertencia, la gente dejó de hacer todo lo que estaba haciendo. Los automovilistas se bajaron de los coches o giraron bruscamente para ir a la parte alta de la ciudad, lo que generó un caos de tránsito que anticipaba lo peor. Quienes estaban en las calles corrieron despavoridos, mientras las radios locales desparramaban el alerta por los barrios.
Pero minutos después, la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) descartó un maremoto, señalando que "las características del sismo no (reunían) las condiciones necesarias para generar un tsunami en las costas de Chile".
Los mismos policías que habían lanzado la advertencia cambiaron sus palabras para llamar a la calma a la población, que lentamente volvió a sus quehaceres.
La polémica
El sábado, tras el terremoto de 8,8 grados que azotó Chile, las autoridades habían descartado tempranamente un alerta de tsunami, que finalmente llegó y arrasó varios pueblos costeros.
La incomunicación entre las varias dependencias oficiales encargadas de advertir a la población sobre este tipo de catástrofes ha generado un debate sobre competencias que ha salpicado a la Marina, a la Onemi y a la propia presidenta Michelle Bachelet.
"El epicentro está en tierra, luego no debiera haber tsunami", fue la información que había salido de la Marina, a través de su Servicio Hidrográfico y Oceanográfico (SHOA), y que le fue entregada a Bachelet dos horas después del sismo.
El ese momento, la mandataria salió a informar a la atemorizada población que no había peligro de maremoto. Instantes después, olas gigantes arrasaron pequeñas localidades costeras como Iloca, Duao, Constitución y
Dichato, entre otras.
El martes, un oficial naval se animó a reconocer: "Fuimos poco claros en la información que le entregamos, no fuimos lo suficientemente precisos para decir a la presidenta que se mantenía o se cancelaba la alarma de tsunami. Hubo titubeo por parte nuestra".
Sin embargo esta mañana, según documentación reproducida por el santiaguino diario El Mercurio, la Armada de Chile salió a deslindar responsabilidades. Sus responsables reiteraron durante la madrugada del sábado, su Servicio Hidrográfico y Oceanográfico(SHOA) emitió en tres ocasiones alertas de tsunami minutos después del terremoto. Esos reportes fueron enviados a la Oficina Nacional de Emergencia (ONEMI) por radio a las 03.51 horas y, posteriormente, reiterados a la ONEMI por fax a las 04.06 horas de esa madrugada, afirmaron.
Ahora, aun con el abastecimiento humanitario asegurado, sigue rigiendo el toque de queda en la zona afectada. También abrieron algunos supermercados, ante los cuales se formaron largas filas. La consigna para que no haya desbordes es clara: los clientes podrán ingresar de a 15 personas y no pueden entrar con bolsas. Ayer, un empleado advertía: "Sólo pueden llevar lo que puedan cargar en las manos”.
Fuente: RFI
jueves, 4 de marzo de 2010
Sin mirar atras
Terremoto en Chile: Sin mirar atrás
El impacto de las olas fue tan grande que cambió incluso la topografía y ahora la costa del océano Pacífico está al menos 100 metros más alejada de la orilla del mar, mientras la lengüeta de arena de la playa es hoy un cementerio de cajas de madera, restos de muebles, ropas, entre otros objetos que fueron de uso personal.
"Demoraron años que pusieran el alcantarillado y las tuberías, ahora se reventaron (por la vibración del terremoto)... este ya no es un lugar apto para vivir", confesó Navarro, de pie junto a uno de los tres campamentos que improvisaron los lugareños.
La Asociación reúne a los 770 pescadores indicó que su gente se salvó de morir durante el tsunami porque las marejadas llegaron casi dos horas después del terremoto.
El alcalde de Tubul, Sergio Lagomarcino, expresó que podrían mudarse a terrenos enfrente de esta localidad pero necesitarían el apoyo financiero del gobierno. Afirmó que quieren salir del pueblo "porque no hay nada que reconstruir... todo está abajo o destruido".
Los vecinos de Tubul no han recibido hasta ahora agua, ni electricidad, llevan cinco días viviendo en las colinas.
Marta Salazar, de 46 años, quien asumió la coordinación de los tres campamentos donde se refugiaron los vecinos, expresó que "un adulto aguanta (el hambre) pero ¿y los niños, qué?".
"No sabemos que vamos a hacer, esto no es vida", agregó. Salazar que perdió en el tsunami la pequeña panadería que tenía en Tubul.
La Asociación ahora se quedará sin el negocio de la venta de mariscos y de algas, que producía de 120 a 150 toneladas al mes y representa 15 a 20 millones de pesos (entre 30.000 y 40.000 dólares).
"El futuro lo vemos oscuro, hay gente que tiene su trabajo pero nosotros que vivimos del mar, ¿qué vamos a hacer?", se preguntó Salazar.
El teniente del ejército Fabián Ríos, que llegó a Tubul con 25 hombres dijo que llegaron a prestar seguridad, pero ayudarán a limpiar las calles. "La verdad, pensaba que estaba en otro país", confesó Ríos, al ver la destrucción del poblado. "Da pena ver a la gente perder sus cosas", agregó.
Navarro comenta que "cuando la presidenta decía que no había alerta de tsunami, ya había pasado la primera ola. Siempre le tuve miedo a que esto pudiera pasar".
miércoles, 3 de marzo de 2010
temor a tsunami
EFE.- Según pudo constatar Efe, bomberos de Concepción alertaron a la población del peligro, aunque las autoridades descartaron posteriormente la posibilidad de un maremoto.
“La magnitud no corresponde a la alerta de un tsunami”, puntualizó un portavoz de la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) en Santiago, según un informe del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA).
La alarma se produjo cuatro días después del terremoto de 8,8 grados Richter que en la madrugada del pasado sábado devastó una amplia zona del centro y sur del país, con un balance provisional de 799 muertos y dos millones de damnificados.
Después, varias localidades del litoral del centro y sur de Chile, así como el archipiélago de Juan Fernández, a 600 kilómetros de la costa chilena, en el Pacífico, fueron arrasadas por olas gigantescas, que ocasionaron numerosos muertos, desaparecidos y enormes daños materiales.
domingo, 28 de febrero de 2010
desde Canarias 7, Alerta por tsunami
La alerta de tsunami se mantiene para Chile y Perú, los países que en principio podrían verse más afectados por la ola gigante, según el último boletín del Centro de Advertencia de Tsunami para el Pacífico, de la Administración Nacional de Atmósfera y Océanos (NOAA, por su sigla en inglés).
"La observación del nivel del mar indica que el tsunami se ha generado. Puede ser más destructivo en las costas cercanas al epicentro del terremoto y podría ser también una amenaza para costas más distantes", se explica en la página web del NOAA.
El Centro añade que "las autoridades deben tomar las medidas adecuadas para responder a esa posibilidad".
Según el Instituto Geológico de Estados Unidos (USGS), el epicentro del seísmo registrado en Chile se localizó en el mar, a 59,4 kilómetros de profundidad y frente a las costas de la región de Maule, en el centro del país.
El temblor, de un minuto de duración, pudo sentirse en Santiago, a 317 kilómetros del epicentro.
La capital chilena se quedó a oscuras y la gente se echó a la calle, según pudo constatar Efe.