Rodrigo Bustamante
Santiago de Chile
Ocurrió a las 8.28 de hoy en el mar a la altura de Bio Bio, donde fue el terremoto del 27 de febrero.
lunes, 15 de marzo de 2010
Un fuerte sismo de 6,0 de magnitud se registró este lunes en Chile, dos semanas después del terremoto y posterior tsunami que mató a cientos de personas y provocó masivos daños estructurales, informó el Instituto Geológico de Estados Unidos.
El temblor, una de las 200 réplicas que sacude a esa nación sudamericana desde el sismo de 8,8 de magnitud del 27 de febrero pasado, se sintió a las 8.28 con epicentro a 110 kilómetros al nornoroeste de la ciudad costera de Concepción.
El sismo fue registrado a una profundidad de 10 kilómetros, de acuerdo al informe del instituto sismológico estadounidense.
12.29 horas.- Unas 140 personas que viven en carpas fueron escuchadas por el mandatario.
| El Presidente de Chile, Sebastián Piñera, continuó hoy con su recorrido por las zonas devastadas por el terremoto del pasado 27 de febrero en medio de réplicas que mantienen alerta a la población. Junto a su esposa Cecilia Morel, Piñera compartió un improvisado desayuno con personas que se encuentran en el albergue habilitado en el centro de Talca, a 240 kilómetros de Santiago, la capital. "Es desolador, parece como de esas películas dramáticas de postguerra muy impactante y doloroso sobretodo por la pérdida de seres queridos", dijo Morel tras la visita. Unas 140 personas que viven en carpas fueron escuchadas por el mandatario, quien tras dar abrazos y repartir algunas palabras de aliento, recibió como obsequio un rosario por parte de un menor. En tanto, las réplicas del terremoto de magnitud 8,8 en la escala de Richter continúan inquietando a la población que ya da los primeros pasos en torno a la recostrucción, mediante la repartición de víveres e instalación de viviendas de emergencia. El último movimiento telúrico fue resgistrado hoy a las 06:01 hora local y según el Servicio Sismológico de Estados Unidos fue de magnitud 4,9 en la escala de Richter, con epicentro a 500 kilómetros al sur de Santiago. EL mandatario seguirá con su recorrido para luego tener reuniones de trabajo con los intendentes (gobernadores) de las regiones afectadas. Después viajará a Santiago a reunirse con el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, para poner en marcha el plan de reconstrucción de Chile. Piñera tendrá que levantar a un país desolado por el desastre natural que dejó un saldo de 497 fallecidos identificados, casi dos millones de viviendas dañadas, además de infraestructura hospitalaria, escolar y vial en la que habrá que invertir unos 30.000 millones de dólares para su recuperación. | |
| CHILE: MUY POSIBLE QUE EL PROXIMO TERREMOTO SEA EN EL NORTE |
| SANTIAGO DE CHILE, 13 (ANSA) - El próximo gran terremoto que sacuda a Chile posiblemente ocurra en el norte del país, aunque "es difícil precisar cuándo", afirmó el director científico del Servicio Sismológico de la Universidad de Chile, Sergio Barrientos. |
La imagen que simboliza el terremoto en Chile es una bandera chilena destrozada que un joven extrajo de los escombros de su casa.
En Chile los ricos son riquísimos y, además, ostentosos, algo que empezó con la dictadura
Nunca somos mejores que en tiempos de crisis, cuando desaparece la arrogancia y mezquindad
Vengo llegando de Chile, donde fui de carrera a participar en la Teletón Chile ayuda a Chile, una cadena nacional de 27 horas cuyo objetivo era juntar el equivalente de 30 millones de dólares. Se lograron 60 millones; hasta los damnificados que quedaron sin nada, aportaron unas monedas. Ese ejemplo de solidaridad levantó el ánimo del país.
La destrucción se nota apenas aterriza el avión en Santiago. El aeropuerto estuvo cerrado un par de días, porque se desmoronaron pedazos del techo y hay grietas estructurales serias, pero pronto levantaron carpas y se organizaron para atender con la mayor normalidad posible. Esperamos casi dos horas para hacer inmigración, pero al salir, seis días más tarde, el sistema era mucho más eficiente, aunque todavía los pasajeros hacían cola en el calor, sin aire acondicionado ni agua y debían esperar horas sentados en el suelo. Nadie se quejaba y el personal trabajaba amablemente. Siempre me maravilla la calma, el orden, la buena voluntad y ese buen humor estoico de los chilenos en tiempos de catástrofe.
Después de la mortandad de Haití, el terremoto en Chile no ha causado el impacto en el mundo que habría tenido en otras circunstancias. Es uno de los más fuertes registrados hasta ahora, duró varios minutos, ha tenido más de 200 temblores posteriores y lo que no se cayó con el remezón se lo llevó el tsunami. Hospitales, escuelas, comisarías, puentes, caminos, miles y miles de viviendas, todo en el suelo. Las imágenes de televisión no pueden dar una idea aproximada de la destrucción. Hay pocos muertos dada la tremenda destrucción, en parte porque el país tiene códigos de construcción muy severos y en parte porque tenemos experiencia en este tipo de catástrofe. Apenas empezó a temblar, la gente en la costa corrió a los cerros. No hicieron lo mismo los turistas o los afuerinos.
Todavía no hay electricidad, comunicaciones, teléfonos o agua potable en muchos lugares. A las pocas horas del terremoto dejaron de funcionar los celulares, porque se agotaron las baterías y no había electricidad para cargarlas. Incluso las comunicaciones de las Fuerzas Armadas y Carabineros fueron traicionadas por la tecnología. Mucho blackberry, pero a la hora de la verdad parece que los métodos antiguos -como radio aficionados- eran más eficientes. En la isla Juan Fernández, que sufrió el impacto mayor del tsunami, sólo murieron seis personas porque una niña de 12 años corrió a tocar la alarma cuando vio que el mar amenazaba, así despertó a la población, que alcanzó a ponerse a salvo en los cerros. El jefe de la plaza estaba esperando que la Armada confirmara el peligro.
Hay mil historias de coraje y de dolor que me hacen llorar al recordarlas, como una madre a quien el tsunami le arrancó de los brazos a dos niños pequeños y todavía anda buscando los cuerpos, o el abuelo llorando por su nieto entre las ruinas de su casa, o las miles de mascotas que deambulan hambrientas y desorientadas en lo que antes fue un pueblo. Berta, la mujer que ha trabajado en casa de mis padres por 34 años, y es más querida por ellos que cualquiera de los hijos o nietos, es de Iloca, uno de los pueblos arrasados por el mar. Su familia perdió todo y varios de sus parientes aparecieron en la televisión mostrando la devastación. Habían levantado un techo y hervían agua en una fogata para ofrecer té a vecinos, periodistas y carabineros. En eso llegó un camión con adolescentes que habían juntado manzanas, frazadas, salchichas para esa gente en piyama que no había comido desde el día anterior. Uno de esos adolescentes era mi sobrino. Esto ilustra cuán de cerca nos golpeó a todos.
En Santiago y otras ciudades la gente hacía donaciones de comida, pañales, medicinas, agua, etcétera. Se hacían colectas en las calles y ciertos bancos estuvieron abiertos noche y día para recibir depósitos. En algunas escuelas los chicos recibían las donaciones, otros empaquetaban, luego llevaban las cajas a los camiones. A cierta hora vi salir 40 camiones con banderas chilenas, tocando bocinas, rumbo al sur. Y después vi en televisión la llegada a los campamentos de emergencia, donde eran recibidos con lágrimas, abrazos... y la infaltable "tacita de té", símbolo de la hospitalidad chilena.
Hay innumerables anécdotas de valor y solidaridad, pero la prensa extranjera ha publicado más que nada sobre el pillaje. Es cierto que se cometieron desmanes en algunas ciudades antes de que la presidenta, Michelle Bachelet, sacara el Ejército a la calle e impusiera el toque de queda. Parece que la mayor parte del pillaje fue cometido por bandas organizadas, los mismos maleantes que trafican drogas y cometen otros delitos. Muchos han sido identificados, la policía allanó los sitios donde habían acumulado televisores, lavadoras, muebles, licores y otras cosas, y se recuperó una buena parte. La presidenta ha dicho que serán procesados. Otros ladrones de última hora, que no son profesionales del delito, devolvieron lo que se habían llevado, por vergüenza. No puedo menos que hacer la comparación con lo que ocurrió el 11 de septiembre de 1973, el día del golpe militar, cuando bombardearon la casa del presidente Salvador Allende en la calle Tomás Moro y luego los vecinos, gente pudiente del barrio alto, se robó lo que pudo, desde cuadros hasta fotos familiares.
Supongo que en una crisis lo mejor y lo peor de la sociedad quedan expuestos. En este caso la desigualdad ha quedado en evidencia. Chile ya no se considera un país en desarrollo, su crecimiento económico lo ha colocado entre las naciones del llamado Primer Mundo, pero la distribución del ingreso y de los recursos es una de las peores. Los 20 años de gobiernos democráticos de centro-izquierda de la Concertación han logrado reducir la pobreza dramáticamente, pero no han nivelado a la gente. En Chile los ricos son riquísimos y además ostentosos, un fenómeno que comenzó con la dictadura y se ha ido acentuando; antes los chilenos éramos sobrios, no había nada más kitsch que la ostentación. Este desequilibrio crea resentimiento social y violencia.
Michelle Bachelet terminaba su presidencia con el más alto porcentaje de aprobación de nuestra historia cuando ocurrió la catástrofe. El nuevo presidente es Sebastián Piñera, un billonario de derechas que llega al Gobierno con un equipo de empresarios jóvenes formados, en su mayoría, en universidades americanas. El discurso político y los valores cambiarán. (Éste es el chiste de actualidad; "Bienvenido a Chile, atendido por sus dueños"). El golpe brutal sufrido por el país puede ayudar a Piñera porque dará empleo en la reconstrucción, habrá ayuda y créditos internacionales, los trabajadores postergarán sus demandas y la oposición tendrá que colaborar con el Gobierno.
Dos semanas después del terremoto los chilenos están de pie, han superado la depresión y el miedo de los primeros días y se aprontan para reconstruir. Estamos acostumbrados a los coletazos de la naturaleza. Vivimos en el país más bello del mundo, pero expuestos a terremotos, tsunamis, inundaciones, sequías y de vez en cuando cataclismos políticos. Nunca somos mejores que en tiempos de crisis, cuando desaparece nuestra arrogancia y mezquindad, pero pronto se nos olvida y volvemos a nuestras malas costumbres. Sería estupendo que esta vez permaneciéramos unidos y generosos una vez que pase el estado de emergencia. Tal vez el abrazo de Michelle Bachelet con Sebastián Piñera en la Teletón sea un buen augurio. Sé que Chile se va a recuperar de las pérdidas materiales; espero que esta tragedia nos obligue a reforzar el tejido moral de la sociedad.
Al llegar a Estados Unidos un periodista me preguntó si tenía un mensaje para los americanos. ¿Qué podía responderle? Sólo que no hay seguridad para nadie en este mundo, como cualquiera que no sea un idiota privilegiado lo sabe. Se puede perder todo en un instante, pero casi siempre se puede volver a comenzar. La capacidad de sobrevivencia de los seres humanos es asombrosa. Eso aprendí esta semana en mi país, tan golpeado y tan querido.
Isabel Allende es escritora.
(AFP) – Hace 1 hora.
SANTIAGO — El presidente de Chile, Sebastián Piñera, recorre el domingo las zonas más afectadas por el terremoto y maremoto en su país, y evita dar falsas esperanzas a ciudadanos que piden la pronta acción de su Gobierno, pues aseguró que la reconstrucción tomará tiempo.
"Quiero ser serio y responsable: la reconstrucción toma tiempo. No va a volver la normalidad de la noche a la mañana", aseguró durante su recorrido en la ciudad de Iloca, población del sur de Chile en donde el mar destruyó gran parte de las viviendas.
"Por supuesto que vamos a priorizar las cosas más importantes: restablecer el suministro de energía eléctrica y de agua potable va a tomar ciertos días, estamos muy cerca de lograrlo", precisó Piñera, quien pasa el fin de semana visitando el sur del territorio, donde se produjo la mayor cantidad de víctimas y daños.
El presidente, quien lleva tres días en el poder, aseguró además que en un mes y medio se restablecerá la enseñanza en los colegios del país, instalando escuelas provisionales, en los lugares donde los locales escolares quedaron destruidos.
"Me parece bien, porque hace tiempo que ya no entrábamos a clases y ya había terminado el verano", dijo Víctor, un niño de Iloca, de 8 años de edad, quien se hizo conocido por pedir ayuda para su familia a través de la prensa, solicitando "zafradas" en vez de "frazadas".
El sábado, Piñera visitó Dichato (470 km al sur de Santiago), otra ciudad de la costa sur de Chile arrasada por el tsumami, y en donde los habitantes le pidieron pronta ayuda, incluso en el retiro de cadáveres que, según una pobladora, aún permanecen entre los escombros.
Luego visitó el devastado puerto de Talcahuano, en donde anunció cambios en el presupuesto 2010 para iniciar la reconstrucción, y proyectos de ley que agilicen las órdenes de demolición de casas con daños estructurales y las licitaciones de obras públicas.
El nuevo gobierno ha cifrado en 30.000 millones de dólares los daños causados por el terremoto y maremoto del 27 de febrero. Se contabilizan unos 800 muertos o desaparecidos.
El tema de la demolición de las viviendas severamente dañadas podría convertirse en un dolor de cabeza para quienes quedaron sin nada, incluso sin trabajo.
Según recordó el diputado del Partido por la Democracia (centro-izquierda) Jorge Tarud, si la municipalidad considera que una vivienda debe ser demolida, el propietario de la casa tiene 30 días para cumplir con esa disposición.
"Si en 30 días el propietario no ha cumplido, la municipalidad se encarga de demoler, pero luego cobra judicialmente los gastos al dueño", explicó Tarud a la AFP.
"En varias zonas donde las casas son de adobe, no es posible que los dueños se hagan cargo de la demolición porque se quedaron sin nada, tampoco tienen trabajo. Por eso he pedido que el Estado se haga cargo de esos costos, entregando los fondos necesarios a los municipios", señaló el legislador.
Recordó que, en lo que respecta a edificios, las constructoras tienen responsabilidad hasta después de 10 años de haber hecho la construcción. "En los edificios dañados mayores de 10 años, el Estado también tendría que hacerse cargo", aseveró Tarud.
Y mientras las labores de reconstrucción continúan, también lo hacen las réplicas en la zona sur del país. De acuerdo con el Departamento Geofísico de la Universidad de Chile, se han registrado unos 13 movimientos sísmicos de regular intensidad en las últimas 24 horas.
Rodrigo Bustamante
Santiago de Chile
Este atractivo natural es visitado anualmente por miles de turistas chilenos y extranjeros. (Foto: Fernando Olate)
El parque nacional Radal Siete Tazas, ubicado en la región del Maule, fue uno más de los afectados por el terremoto que devastó a la zona centro sur de Chile el pasado 27 de febrero, al sufrir la desaparición de una de sus principales cascadas.
Este lugar emplazado a 291 kilómetros al sur de Santiago ve surgir al río Claro y genera un atractivo natural que anualmente cuenta con una intensa actividad turística, tanto de chilenos como extranjeros que van a observar las siete caídas de agua que le dan el nombre.
La mala noticia surgió a días del sismo de 8,8 grados en la escala de Richter, cuando un internauta de nombre Fernando Olate publicó a través de la red social Twitter unas imágenes que mostraban sin agua al "Salto de la Leona", una de las principales cascadas del parque.
La televisora estatal TVN y diversos medios tomaron las fotografías y las dieron a conocer masivamente, con lo que se confirmó una información que muchos al principio catalogaron como falsa, ante la incredulidad que les generaba ver este atractivo natural totalmente seco.
Fueron sismólogos a hacer un análisis, y ellos tienen una visión muy similar y piensan que de alguna manera esto va a volver a su normalidad. El arrastre de material puede que vaya tapando en parte esa fisura, y cuando empiece a llegar una mayor cantidad de agua el cauce volvería a su normalidad, y por lo tanto las siete tazas volverían
Miguel Ángel Rojas, director en el Maule de la Corporación Nacional Forestal
El director en el Maule de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), Miguel Ángel Rojas, le explicó a BBC Mundo que fue una consecuencia directa del terremoto que golpeó con especial fuerza a la región.
"Con la situación del cataclismo y la particularidad que tienen las siete tazas, cuya formación son rocas basálticas, en alguna de las tazas superiores tiene que haberse generado una fisura, una grieta. Y como la cantidad de agua era inferior, eso generó que no llegara agua y provocó este impacto visual", señaló.
La buena noticia que encontraron los expertos fue que el río Claro desaparecía antes del "Salto de la Leona", pero volvía a surgir unos cinco kilómetros más abajo, justo antes del "Velo de la Novia", otra de las caídas más imponentes del parque.
Sin embargo, las imágenes causaron gran impacto en quienes conocían este lugar -declarado parque nacional en marzo de 2008-, y así se lo relató Myriam Abarca a la BBC.
"Yo habré ido unas cinco veces y para mí es como el paraíso, conozco todas las siete tazas desde abajo al Parque Inglés, y el río Claro es uno de los más lindos que he visto, por más que conozco casi todo el sur. Cuando eso se veía negro era súper impactante", expresó.
Muchos chilenos aseguran que el parque de las Siete Tazas es como un paraíso. (Foto: Fernando Olate)
Pese a que muchos temieron que la situación vivida en el parque Radal Siete Tazas fuera definitiva, los expertos que visitaron el lugar constataron que el agua está apareciendo nuevamente, y eso hace que la Conaf esté optimista.
"Fueron sismólogos a hacer un análisis, y ellos tienen una visión muy similar y piensan que de alguna manera esto va a volver a su normalidad. El arrastre de material puede que vaya tapando en parte esa fisura, y cuando empiece a llegar una mayor cantidad de agua el cauce volvería a su normalidad, y por lo tanto las siete tazas volverían", indicó Miguel Ángel Rojas.
El director regional de la Conaf descartó que el agua perdida haya quedado empozada en una especie de dique natural que pudiera romperse e inundar zonas pobladas, y reiteró que el principal atractivo del parque volverá en toda su plenitud.
"Del punto de vista turístico esto genera un gran impacto, pero creemos que cuando se empiece a cerrar esta fisura o grieta va a volver su cauce normal. Creemos que esto es solamente un tema de tiempo, y cuando lleguen las lluvias se va a arreglar", vaticinó.
La noticia fue muy bien recibida por quienes conocen el parque. "Si se está arreglando feliz. Acá todo el mundo se acordó de mí porque siempre hablaba de 'mis siete tazas'. Y si tenía que verlo seco igual iba a ir, yo voy casi todos los años", sostuvo Myriam Abarca.
| ||||
|
Se trata del séptimo sismo de la jornada, y el cuarto en la zona, una de las más afectadas por el pasado terremoto del 27 de febrero, precisa la prensa chilena.
Un nuevo sismo de 5,7 grados en la escala de Richter se registró en la Región del Biobío, en Chile, causando alarma entre los habitantes de la zona, informa prensa chilena.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, el movimiento telúrico se registró a las 07:34 horas (10:34 GMT) y su epicentro se ubicó al norte de Lebu, cerca de la costa.
Se trata del séptimo sismo de la jornada, y el cuarto en la zona, una de las más afectadas por el pasado terremoto del 27 de febrero, precisa Radio Cooperativa.
Según la Onemi, el movimiento se sintió en Concepción, Temuco, Angol y Puerto Saavedra, donde tuvo una intensidad de IV en la escala de Mercalli.
Por Agencias - Agencia - 13/03/2010
Sebastián Piñera recibe los honores militares a su llegada al Palacio Presidencial de la Moneda, ayer. - Ap Agencia
Santiago de Chile | Agencias
Una estimación inicial del gobierno del presidente Sebastián Piñera apunta a que los daños por el devastador terremoto y tsunami de febrero y por la serie de fuertes réplicas alcanzarían a los 30.000 millones de dólares.
El ministro de Hacienda, Felipe Larraín, señaló que un cálculo preliminar indica que los daños ascenderían a esa suma, pero que no todo ese monto corresponde al fisco. El anterior gobierno de la presidenta Michelle Bachelet calculó que en infraestructura y locales hospitalarios los destrozos eran de unos 5.000 millones de dólares.
Además de los destrozos en al menos unas 500 mil viviendas, en carreteras y hospitales, muchos colegios y escuelas resultaron destruidos o severamente dañados por lo que hay aún 1,25 millón de estudiantes de enseñanza básica y media sin clases, según informó el ministro de Educación, Joaquín Lavín.
Por lo menos 497 personas murieron durante la catástrofe y aún no se aclara el número de desaparecidos.
Al menos media docena de nuevos temblores se han registrado en las primeras horas de ayer en Rancagua donde el jueves se registraron 17 réplicas, informaron las autoridades y los servicios sismológicos.
Piñera dijo ayer que Chile es más pobre porque perdió medio millar de vidas por causa del terremoto.
En su primera rueda de prensa luego de asumir en la víspera la presidencia por los próximos cuatro años, Piñera señaló que "definitivamente es verdad" que Chile es más pobre que hace algunas semanas porque, "hemos perdido muchas vidas humanas y ese número va a aumentar porque hay muchos que están muertos, pero no se han podido identificar, que se sumarán a la crítica situación y hay muchos que están desaparecidos y pueden haber muerto".
"Estimamos que las pérdidas que este terremoto y maremoto ha dejado en nuestro país van a alcanzar varias decenas de miles de millones de dólares y, por lo tanto, somos un país más pobre por la pérdida de vidas, somos un país más pobre por las pérdidas económicas", dijo.
Añadió que "también siento que somos un país más rico porque el pueblo chileno ha demostrado una vez más su temple, su coraje, su unidad y su fuerza para recuperarnos".
Disculpas a los presidentes
Sebastián Piñera confesó ayer que "jamás" pensó que iba a dejar "plantados a todos los presidentes de América Latina", en referencia a la agitada ceremonia del traspaso de mando que vivió el jueves a causa de los temblores.
Piñera explicó que el jueves "había invitado a la mesa" a los presidentes de Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú, Paraguay y Uruguay, y al príncipe de Asturias, pero no pudo acompañarlos. "Le quiero pedir una disculpa a los presidentes de tantos países amigos, porque ayer no pude almorzar con ellos. Les expliqué que el deber de un Presidente es estar cerca de donde están los problemas, cerca de donde está la gente sufriendo", señaló.
A causa del terremoto, Piñera había planificado una investidura austera y sustituido el tradicional almuerzo de gala por uno de trabajo, para explicarles a los mandatarios extranjeros la situación en la zona devastada por el terremoto y las labores de reconstrucción.
Sin embargo, este acto tampoco pudo celebrarse como estaba previsto. El Presidente chileno les mostró una presentación digital y a continuación tuvo que marcharse hacia Rancagua, localidad situada a 90 kilómetros al sur de Santiago, para evaluar los daños ocasionados por los fuertes sismos.
